Christian G.
3/5
Después de varios años de querer ir a la Semana Verde de Silleda, por fin este año hice la escapada para visitar esta feria, la más grande de Galicia en su sector. Cómo mayor punto positivo, el acceso es libre y gratuito.
Debo decir que me esperaba más animales y más cosas interesantes en la zona de turismo. Mucho puestos de concellos gallegos con información muy básica, cuatro folletos cutres y nada más. Los que sí se curraron el puesto fueron los de las distintas regiones de Portugal (incluídas actuaciones folclóricas en directo) y el de Euskadi, con mucha información. En el de Euskadi además con catas de txakoli y posibilidad de probar y comprar sagardoa natural.
La zona de caza para mí es prescindible, así como los puestos del ejército, y la zona de venta de diversos productos, una suerte de "feria" de diversas cosas totalmente prescindibles así como productos milagro y vendehumos con micrófono y altavoces para que se les escuchen más alto sus patrañas.
Eché en falta más puestos de maquinaria agrícola donde poder ver buenas ofertas en motocultores, desbrozadoras y similares, que para algo es una feria agrícola.
La exhibición de caballos y canicross muy interesantes, la exhibición de motos bien, y no me cuadró de ver la de cetrería. La zona de antigüedades básica y cara (con cosas modernas de aspecto retro y algunas simplemente viejas, no está a la altura de un evento importante).
Los puestos de comida fatal. Comimos en el puesto de Pulpería Alejandra Salinas, el chico de los tickets dijo que pasáramos sin ticket, dentro no entendían esto y querían que nos sentáramos fuera, pero preferíamos estar un poco alejados de bullicio. La chica que nos atendió muy estresada a pesar de que era la primera hora de comidas del sábado, el churrasco con muy pocas patatas, el postre (queso y membrillo) una ración ridícula a 4,5€ postre, y la atención muy mejorable. 51€ por pulpo (pequeña y un poco "chicloso"), carne ó caldeiro (riquísima), churrasco (muy pocas patatas), dos postres, refresco, agua pequeña y un café. La chica toda nerviosa porque no marcháramos sin pagar, le dijimos que tranquila que al salir le avisábamos para que no tuviera dudas de que quedaba pagado, y en ese momento se puso todo el rato corriendo como un pollo sin cabeza hasta que trajo el TPV cortandonos de comer el postre para pagarle por sus prisas. No tenían los precios expuestos al público y en un cartel tal y como estaba puesto parecía que el postre y la bebida entraban con el plato principal. Culpa mía por no preguntar, pero muy excesivo precio para la cantidad y calidad de lo consumido. No volveré a comer en esta pulpería nunca si la vuelvo a ver en otros eventos. Adjunto ticket, que por cierto tiene mal la fecha y hora (fue el sábado 1 de Junio alrededor de las 14:00 cuando acabamos de comer).
Fuera tomamos después dos claras de limón pagando casi 8€. Para la próxima, si vuelvo, o me acerco a comer a Silleda o Lalín o me llevo tupper. Dejarse 60€ en comida básica y un par de claras de limón en vaso de plástico me parece un atraco a mano armada.
Aparcamos en un leiraparking por 3€ cerca de una de las entradas. Ni tan mal, visto que llegando al recinto hay otros que piden hasta 5€.
En resumen, si vives cerca está bien para pasar el rato, pero si vas desde lejos es mejor no ir con muchas expectativas, de feria de animales y agrícola tiene muy poco, está bien para ir con idea de pasear, coger algún folleto turístico y probar algún producto en los pocos sitios donde se podía catar algo gratis.